Filosofia

 

Si has caminado con tus hijos habrás tenido que quitar tierra o piedras de sus botas. Minutos más tarde, se repite el proceso, solo que esta vez no hay nada en sus botas.
Aunque resulte muy molesto, hay que tomarse en serio sus quejas porque un niño con dolor en los pies, o peor todavía, con ampollas, es un niño que se queja y no anda.

¡Aquí te ayudamos a prevenir estos problemas!

Empezando con los calcetines

La mejor manera de evadir ampollas es usando buenos calcetines y botas, pero solemos darle tanta importancia al calzado que nos olvidamos de la otra capa importante.

Mezclas de lana y nylon son ideales para el senderismo porque dejan que transpire la humedad en vez de absorberla.

Los calcetines de algodón son los que más causan ampollas porque absorben sudor y humedad. Desafortunadamente estos son los que se suele comprar más para niños.

Encontrar buenos calcetines para niños es sorprendentemente difícil. Algunas tiendas de deportes de invierno si que ofrecen calcetines más adecuados para niños y los niños algo mayores pueden utilizar calcetines para mujeres en tallas pequeñas.  Muy a menudo tenemos que conformarnos con calcetines gruesos de algodón, pero si usas esta alternativa tendrás que asegurarte de que los pies de tu hijo no acaban con ampollas.

Como prevenir las ampollas:

Primero asegúrate de que tu hijo lleva puestos calcetines y botas confortables.

Al poner los calcetines tira de ellos para que no se formen arrugas.

Antes de hacer un camino largo usa las botas en pequeñas excursiones para irles dando forma.

Ampollas:

Pero sin en medio de una excursión tu hijo se queja de un dolor en el pie causado por la fricción ponle una buena tirita antes de que le salga la ampolla.

Si la ampolla sale de todas maneras, no la abras porque el líquido ayuda a proteger la zona irritada. Si los pies de tu hijo le duelen demasiado solo tienes dos opciones:

1. Cambiarle el calzado a algo más ligero (si lo tienes)

2. Dar media vuelta y cambiar los planes.

Aunque esta segunda opción pueda ser frustrante, no hay que olvidar que las ampollas pueden convertir a un pequeño explorador en un quejica insoportable.